Turismo industrial

La Revolución Industrial en la Península Ibérica empezó en Cataluña, que se convirtió en uno de los territorios europeos con mayor dinamismo industrial. Es por eso que es posible encontrar innumerables ejemplos de ese pasado industrial, como las colonias textiles (auténticos pueblos Industriales surgidos de la nada y ubicados en zonas rurales donde los obreros se dedicaban enteramente a la fábrica y la familia), hoy día convertidos en museos, o minas ya abandonadas y reconvertidas también en museos que nos acercan a la vida cotidiana de aquellos obreros y sus familias, sin dejar de lado la posibilidad de visitar numerosas empresas en activo para conocer el actual dinamismo empresarial que ha marcado desde hace generaciones el carácter emprendedor de los catalanes.